
Es en los años 40 con el apoyo del futbolista australiano Tibby Wegner que Fred J. Perry decide lanzar su propia marca epónima. Las creaciones depuradas y sobrias de la célebre marca con la corona de laurel evocan el deporte, la realización pero sobre todo la elegancia y el lujo. Hoy, Fred Perry se rodea de grandes talentos de la creación para imaginar colecciones en la misma onda con la moda actual, pero siempre respetuosas del espíritu original de la marca. Resultan
modelos sencillos pero siempre elegantes, minimalistas pero
diseño.